Te han hecho una audiometría y te han entregado un papel con curvas, números y símbolos. Y ahora, ¿qué significa todo eso? La interpretación de una audiometría no es intuitiva para quien no trabaja en salud auditiva. Pero tampoco es tan complicada como parece: con esta guía vas a poder entender tu audiograma, saber qué tipo de pérdida auditiva refleja (si la hay) y qué significan las cifras que aparecen en él.

Esta guía está escrita por audioprotesistas de Belio Audición Madrid, con más de 20 años de experiencia interpretando audiometrías y adaptando audífonos. No es un artículo técnico para profesionales: es una explicación clara para que tú entiendas tus propios resultados.


¿Qué es una audiometría y para qué sirve?

Una audiometría es una prueba que mide tu capacidad auditiva. Evalúa cómo de bien escuchas sonidos a distintas frecuencias (graves, medios y agudos) y a distintas intensidades (desde sonidos muy suaves hasta fuertes). Se realiza en una sala insonorizada con unos auriculares, y el resultado se refleja en un gráfico llamado audiograma.

La audiometría es una herramienta muy útil para tres cosas importantes: primero, nos ayuda a detectar si hay pérdida auditiva. Segundo, nos dice qué tan grave es esa pérdida (leve, moderada, severa o profunda). Y tercero, le da una mano al audioprotesista para elegir el audífono que mejor se adapte a cada persona y para predecir cómo funcionará.

En Belio Audición, la audiometría es gratuita y sin compromiso. Si crees que estás perdiendo audición, o si quieres una segunda opinión sobre una audiometría que ya te hicieron, puedes acudir a cualquiera de nuestros centros en Madrid.


¿Qué es un audiograma y cómo se lee?

El audiograma es el gráfico que resume los resultados de tu audiometría. Es un diagrama con dos ejes:

El eje horizontal (de izquierda a derecha) representa las frecuencias, medidas en hercios (Hz). Va desde las frecuencias graves (250 Hz, a la izquierda) hasta las agudas (8.000 Hz, a la derecha). Las frecuencias más importantes para entender la voz humana están entre los 500 y los 4.000 Hz.

El eje vertical (de arriba a abajo) representa la intensidad del sonido, medida en decibelios (dB). En la parte superior del gráfico están los sonidos más suaves (0-10 dB) y en la inferior los más fuertes (90-120 dB). Cuanto más abajo están tus marcas en el audiograma, peor escuchas esa frecuencia.

Los símbolos del audiograma

En un audiograma estándar verás dos tipos de marcas:

  • O (círculo rojo): representa el umbral de audición del oído derecho.

  • X (cruz azul): representa el umbral de audición del oído izquierdo.

El umbral de audición es el sonido más suave que eres capaz de escuchar en cada frecuencia. Si tu marca está en la parte superior del gráfico (entre 0 y 20 dB), tu audición en esa frecuencia es normal. Si la marca baja de los 20 dB, hay pérdida auditiva en esa frecuencia.

También puedes ver otros símbolos (corchetes, flechas, triángulos) que indican si la prueba se hizo por vía aérea (con auriculares, la más habitual) o por vía ósea (con un vibrador colocado detrás de la oreja, que transmite el sonido directamente al oído interno). La vía ósea se usa para diferenciar si la pérdida está en el oído medio o en el oído interno.


Tipos de audiometría: tonal y verbal

Existen dos tipos principales de audiometría, y cada una mide algo diferente:

Audiometría tonal (o audiometría tonal liminar)

Es la más habitual. Mide tu capacidad para escuchar tonos puros a distintas frecuencias e intensidades. El audioprotesista te pone auriculares y te envía sonidos cada vez más suaves: tú pulsas un botón cada vez que escuchas algo. El resultado es el audiograma del que hemos hablado.

La audiometría tonal se hace tanto por vía aérea (auriculares) como por vía ósea (vibrador en el hueso mastoideo, detrás de la oreja). La diferencia entre ambas vías es clave para el diagnóstico: si el resultado es similar por las dos vías, la pérdida es neurosensorial (oído interno). Si la vía ósea es mejor que la aérea, hay un componente conductivo (oído medio).


Audiometría verbal (o logoaudiometría)

Mide tu capacidad para entender palabras, no solo para escuchar sonidos. El audioprotesista te muestra una lista de palabras a distintos volúmenes y tú las repites. El resultado se expresa en porcentaje de acierto. Una persona con audición normal entiende el 100% de las palabras a un volumen conversacional. Si tu porcentaje baja, puede indicar un problema de discriminación auditiva, que es diferente (y a veces más limitante) que una simple bajada de volumen.

La audiometría verbal es especialmente importante para valorar si un audífono va a funcionar bien: no basta con amplificar el sonido si el oído no es capaz de discriminar las palabras.


Grados de pérdida auditiva: qué significan los decibelios de tu audiograma

El grado de pérdida auditiva se determina calculando la media de los umbrales de audición en las frecuencias conversacionales (normalmente 500, 1.000, 2.000 y 4.000 Hz). Según la clasificación internacional, estos son los grados:

Grado de pérdida

Umbral medio

Qué significa en la práctica

Audición normal

0 a 20 dB

Escuchas bien en todas las situaciones

Pérdida leve

21 a 40 dB

Dificultad para escuchar conversaciones en voz baja o en entornos ruidosos

Pérdida moderada

41 a 70 dB

Dificultad para seguir conversaciones sin esfuerzo. Es habitual subir la televisión o pedir que repitan

Pérdida severa

71 a 90 dB

Solo se escuchan sonidos fuertes. La conversación normal no se entiende sin audífono

Pérdida profunda

Más de 90 dB

Apenas se perciben sonidos. Imprescindible un audífono de alta potencia o valorar implante coclear


Si tu audiograma muestra los umbrales entre 0 y 20 dB en todas las frecuencias, tu audiometría es normal. Si alguna frecuencia baja de 20 dB, hay pérdida auditiva en esa zona.



¿Qué es una audiometría normal según la edad?

Es habitual preguntarse si los resultados de una audiometría son "normales para mi edad". La realidad es que la audición se deteriora de forma natural con el paso del tiempo, especialmente en las frecuencias agudas (a partir de los 4.000 Hz). A este proceso se le llama presbiacusia.

A los 40 años de edad, es normal que los umbrales en frecuencias agudas (4.000-8.000 Hz) empiecen a bajar ligeramente, aunque sin afectar a la comprensión de la voz en situaciones cotidianas. A los 50 años, esa bajada suele ser algo más pronunciada, y algunas personas empiezan a notar dificultad en entornos ruidosos (restaurantes, reuniones familiares). A partir de los 60, la presbiacusia es frecuente y puede justificar una adaptación de audífonos.

Lo importante: el hecho de que una pérdida sea "esperable por edad" no significa que no se pueda o deba corregir. Si notas que te cuesta seguir conversaciones, la audiometría te confirmará si hay pérdida y el audioprotesista te indicará si un audífono puede mejorar tu calidad de vida.


Tipos de pérdida auditiva según el audiograma

El audiograma no solo indica cuánto has perdido, sino también dónde está el problema. Existen tres tipos principales de pérdida auditiva:

Pérdida auditiva conductiva

El sonido no llega bien al oído interno. El problema está en el oído externo o el oído medio (cerumen, infecciones crónicas del oído, otosclerosis, perforación del tímpano). En el audiograma se ve porque la vía ósea es normal, pero la vía aérea está por debajo: hay una separación entre ambas curvas (gap). Este tipo de hipoacusia a veces es tratable médicamente (cirugía, medicación) o puede corregirse muy bien con audífonos.

Pérdida auditiva neurosensorial

El problema está en el oído interno (cóclea) o en el nervio auditivo. En el audiograma, la vía aérea y la vía ósea bajan juntas, sin separación. Es el tipo de hipoacusia más frecuente, especialmente por envejecimiento (presbiacusia) o exposición prolongada al ruido. La hipoacusia neurosensorial no se cura, pero se compensa eficazmente con audífonos en la mayoría de los casos.

Pérdida auditiva mixta

Combina un componente conductivo y otro neurosensorial. En el audiograma se ve porque ambas curvas (aérea y ósea) están por debajo de lo normal, pero la ósea está algo mejor que la aérea (hay gap parcial). Puede requerir tratamiento médico para la parte conductiva y audífonos para la neurosensorial.


¿Cómo se hace una audiometría?

El proceso es rápido, indoloro y no requiere ninguna preparación especial. Así es una audiometría paso a paso:

1. Otoscopia previa. El audioprotesista examina tu conducto auditivo con un otoscopio para comprobar que no hay tapones de cerumen ni infecciones que puedan alterar los resultados.

2. Sala insonorizada. Te sientas en una sala aislada del ruido exterior y te colocan unos auriculares (para vía aérea) o un vibrador detrás de la oreja (para vía ósea).

3. Audiometría tonal. Se emiten tonos a distintas frecuencias, empezando por un volumen audible y bajando progresivamente. Cada vez que escuchas un sonido, pulsas un botón o levantas la mano. Se repite para cada frecuencia y para cada oído.

4. Audiometría verbal. Se te dicen listas de palabras a distintos volúmenes y tú las repites en voz alta. Se mide el porcentaje de palabras que entiendes correctamente.

5. Resultados y explicación. El audioprotesista te muestra el audiograma, te explica qué significan las curvas y te indica si hay pérdida auditiva y de qué tipo. En Belio, este paso incluye asesoramiento sobre las opciones disponibles si se detecta pérdida.

El proceso completo dura entre 40 y 50 minutos. No duele y no tiene ningún efecto secundario.


¿Cuándo es recomendable hacerse una audiometría?

Los audioprotesistas de Belio recomendamos hacerse una audiometría en estos casos:

  • A partir de los 50 años, como revisión periódica (cada 1-2 años), aunque no notes problemas. La presbiacusia avanza de forma gradual y muchas veces no se percibe hasta que es significativa.

  • Si te cuesta seguir conversaciones en entornos ruidosos (restaurantes, reuniones familiares, fiestas).

  • Si subes mucho el volumen de la televisión o del teléfono, o si las personas de tu entorno te lo señalan.

  • Si notas pitidos o zumbidos persistentes en los oídos (acúfenos o tinnitus).

  • Si trabajas o has trabajado en entornos ruidosos (construcción, industria, música, aviación).

  • Si ya llevas audífonos, para verificar que la adaptación sigue siendo correcta y que tu pérdida no ha cambiado.


¿Tienes dudas con tu audiometría? En Belio te la revisamos gratis

Si ya te hicieron una audiometría en otro centro y no te quedó claro qué significa, o si quieres una segunda opinión profesional, en Belio Audición puedes traer tu audiograma y te lo explicamos sin compromiso. También podemos repetirte la prueba para verificar los resultados.

La audiometría en Belio es gratuita, dura unos 40-50 minutos y no requiere cita previa (aunque recomendamos reservarla para evitar esperas). Estamos en dos centros de Madrid:

  • Belio Audición Chamberí: 916 709 231

  • Belio Audición Chamartín: 915 754 216

Si tu audiometría indica que hay pérdida auditiva, te explicamos qué opciones existen, desde audífonos retroauriculares, discretos y potentes, hasta audífonos invisibles, y te ofrecemos una prueba sin compromiso de 30 días.


Preguntas frecuentes sobre audiometría

¿Qué significa tener una audiometría normal?


Significa que tus umbrales de audición están entre 0 y 20 dB en todas las frecuencias. Escuchas bien tanto sonidos graves como agudos, y no necesitas corrección auditiva.

¿Qué diferencia hay entre audiometría tonal y verbal?

La audiometría tonal mide tu capacidad para escuchar tonos puros (pitidos) a distintas frecuencias e intensidades. La verbal mide tu capacidad para entender palabras. Son pruebas complementarias: puedes escuchar un sonido, pero no entender lo que se dice.

¿Cada cuánto debería hacerme una audiometría?


A partir de los 50 años, cada 1-2 años como revisión preventiva. Si ya llevas audífonos, al menos una vez al año para comprobar que la adaptación sigue siendo correcta. Si trabajas en entornos ruidosos, según la periodicidad que indique tu servicio de prevención.

¿La audiometría duele o requiere preparación?


No duele en absoluto. No necesitas ninguna preparación especial. Solo se recomienda evitar la exposición a ruido intenso las horas previas para que los resultados sean lo más precisos posible.

 

¿Puedo hacerme una audiometría aunque no note pérdida auditiva?


Sí, y es lo más recomendable. La pérdida auditiva es gradual y muchas personas no la detectan hasta que es significativa. Una audiometría preventiva puede identificar pérdidas incipientes que se corrigen más fácilmente si se tratan a tiempo.

¿Qué ocurre si la audiometría detecta pérdida auditiva?


El audioprotesista te explicará el tipo y grado de pérdida, y te recomendará las opciones disponibles. En la mayoría de los casos, un audífono bien adaptado permite recuperar una audición funcional. En Belio puedes probar los audífonos sin compromiso durante 30 días.


14 agosto 2026 — Saludalia Seo